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Ligonde
por Ibana Blasco
Aquí el tiempo no existe, no pasa
Es como lluvia que empapa la tierra
Se esconde en cada establo, cada casa
Se queda encerrado dentro de la piedra
Las horas se pierden en las calles
En el verde de la hierva se quedan dormidas
Bailan con el viento rozando los valles
Descansan en el suelo como hojas caídas
Los días son suaves, dulces, tranquilos...
Como tímidos y encatados sueños
Que dejan el alma y la mente dormidos
Tan solo de la bruma y el frío son dueños
La embriagadora música del silencio
Fluye del rocío y lo moja todo
Dibujando estrellas como en un lienzo
Que el sol derretirá en el oscuro lodo
Aqueí el tiemp se detiene pensativo
No quiere por el polvo ser devorado
Se escapa por el bosque, furtivo
En el húmedo musgo se queda amarrado
Aquí el resbaladizo tiempo no es oro
No tiene precio ni importa
No es valioso como un tesoro
Aquí la vida no es larga ni corta
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